Mostrando entradas con la etiqueta Lentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lentes. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de diciembre de 2017

Elige tu Armazón


Anteojos para cada tipo de cara

Los anteojos son algo imprescindible para muchas de nosotras ya que nos ayudan a ver mejor. Pero además, fueron tomando su lugar protagónico a la hora de armar un look, pasando a ser un accesorio que define nuestro estilo. 



La visita al oftamólogo pudo no haber sido grata, por eso si te recetaron lentes para ver, ten en cuenta lo que voy a contarte a continuación. Mi recomendación es que elijas un par de anteojos que sea acorde a tu tipo de cara. ¿No te decides? ¡Te ayudo!



Define tu tipo de cara

Antes que nada, es fundamental que tengas bien en claro qué tipo de cara tienes. Si todavía no lo sabes, te aconsejo que sea lo primero que  investigues. Esto es muy importante ya que el par incorrecto puede sumarte años o hacerte ver mal. Y si vas a usar anteojos para poder ver, no puedes estar todo el día sabiendo que tienes puesto algo que no te favorece. ¡No va a haber look con el que te sientas cómoda!

¿Ya identificaste de qué forma es tu cara? Sigamos...


Cara cuadrada

La premisa para las mujeres de cara cuadrada es que necesitan suavizar sus rasgos. En este caso, los anteojos de ángulos redondeados son ideales. No es lo mismo que decir "lentes redondos", cuidado. 


¡Los de armazón grueso son la mejor elección! Pero trata de que cubran el ancho de la cara, de lo contrario sólo destacará aún más la rigidez de la misma.



Cara rectangular

Al igual que las de cara cuadrada, quienes tengan un rostro más largo que ancho deberán "disimular" algunos rasgos. Este tipo de rostro se caracteriza por tener una frente alta y ahí está justamente lo que hay que ocultar.

Busca un par que sobresalga un poco del largo del rostro, de marco rectangular ancho y colores oscuros para "llenar espacios". 



Cara redonda 

Esta es la famosa y conocida, "cara de galleta". En este caso, quienes tengan un rostro redondo deberán buscar achicarlo, usando lentes que sobresalgan de la cara. Las gafas de marco rectangular y bordes redondeados, más anchas que altas, son ideales. 

Quedan prohibidos los marcos finos y muy cuadrados.



Cara ovalada

No hay mucho para decir sobre este tipo de caras, sólo que las mujeres con cara ovalada son muy afortunadas, ya que todo les queda bien. 

Así que si tienes cara ovalada, todo depende de ti. Elige el que más se adapte a tu personalidad y a tu gusto. Lo que te recomiendo es que tengas diferentes pares, que puedas combinar con tus looks. 



Cara diamante

Si tienes este tipo de forma de cara, al igual que con las caras cuadradas, hay que armonizar rasgos: los pómulos, la frente y la mandíbula. 

¿Qué es lo mejor? Opta por lentes de marco fino y ovalados. Cuanto más delicado sea el diseño, ¡mucho mejor!



Cara triangular (invertida)

Esta es la forma más extraña y por ende, la más difícil de definir. Sin embargo, como nos gustan los desafíos estuvimos investigando y descubrimos qué es lo mejor para las caras triangulares.

La característica principal de este tipo de caras es que la mandíbula sobresale por sobre la frente, angosta y pequeña. Hay que darle profundidad a la parte superior de la cara, por lo tanto las monturas anchas darán volumen. 

Espero que estos consejos te sean útiles a la hora de elegir un par de lentes. ¿Ya elegiste tu favorito?

Lentes de Sol

Tipos de lentes de sol


Para proteger nuestros ojos de la luz solar perjudicial durante todo el año, existen diferentes tipos de cristales que supondrán una mejora de nuestras gafas de sol y de nuestra calidad de visión mientras las llevamos puestas.

Lentes polarizadas

Cuando los rayos de sol alcanzan una superficie plana y pulida de nuestro entorno son reflejados en muchas ocasiones hacia el ojo, deslumbrándonos e impidiéndonos ver momentáneamente (como charcos de agua, nieve, mar, etc). Las lentes polarizadas filtran la luz molesta de estos reflejos. Se recomienda su uso en deportes acuáticos o durante la conducción con el asfalto mojado.



Lentes espejo

La superficie de esta lente refleja la luz solar, creando un efecto espejo sobre ella. Es ideal para exposiciones prolongadas a una luz solar intensa, ya que la capa espejada de la lente hace que la luz rebote y no incida en nuestros ojos. Es recomendado cuando vamos a la playa en verano o a la nieve en invierno y cuando realizamos deportes extremos como el alpinismo, ski o vela.



Antirreflejante por cara interna

Este tratamiento puede aplicarse a cualquier tipo de lente y atenúa los reflejos laterales no deseados que inciden en los cristales de nuestras gafas, facilitándonos una visión más confortable y evitando deslumbramientos.



Lentes fotocromáticas de sol

La composición de estas lentes tiene unas moléculas fotocromáticas que pueden adaptar su tinte en función de la cantidad de luz solar que reciben en cada momento, proporcionándonos una protección continua del ojo en todas las condiciones de iluminación. Por lo tanto, cuando la intensidad de la luz es mayor, nuestros cristales se oscurecen mientras que si estamos en lugares con menos luz, nuestros cristales volverán a su estado más claro.

Lentes de Contacto


Tipos de Lentes de Contacto
Hay dos tipos principales de lentes de contacto: duros y blandos.

Los lentes duros más comúnmente utilizados hoy en día son los lentes de contacto rígido y permeables al gas (RGP por sus siglas en inglés). Están hechos de plástico y otros materiales como la silicona o fluoropolímeros. Los lentes duros mantienen su forma, sin embargo, permiten un libre flujo de oxígeno entre los lentes y la córnea. Los RGPs pueden ser la mejor opción cuando la córnea tiene el astigmatismo suficiente para cambiar su forma (tiene la forma de un huevo en lugar de una naranja); un lente de contacto blando no proporciona una visión clara. También pueden preferirse cuando una persona tiene alergias o tiende a formar depósitos de proteínas en los lentes de contacto.

Los lentes de contacto blandos son la elección preferida entre la mayoría de usuarios de lentes de contacto. Estos lentes son cómodos y vienen en varias versiones, dependiendo de cómo se quieran usar.

Los lentes de uso diario son los menos costosos, y se remueven cada noche y se reemplazan con una frecuencia individualizada. No se deben utilizarse como lentes de uso prolongado.

Los lentes de uso prolongado se usan durante la noche, pero se remueven por lo menos una vez por semana para limpieza y desinfección a fondo. Éstos son recomendados con menor frecuencia, ya que existe un mayor riesgo de infección de la córnea con cualquier uso nocturno de lentes de contacto.

Los lentes desechables son más costosos, pero son prácticos. Se remueven todas las noches y se sustituyen diaria, semanal o mensualmente. Los lentes desechables son recomendados ocasionalmente para personas con alergias y para quienes tienden a formar depósitos de proteínas en los lentes.

Los lentes de contacto cosméticos o decorativos son lentes de color que cambian la apariencia del color de ojos, y en el caso de lentes circulares también hacen que el iris parezca más grande. Los lentes decorativos están disponibles por medio de receta médica y sólo deben usarse después de un examen de la visión y ser probados en presencia de un profesional de la visión. Los lentes de contacto decorativos vendidos sin prescripción, incluyendo lentes circulares, son ilegales y presentan un grave peligro para su salud ocular, ya que pueden causar lesiones e infecciones en los ojos, y pérdida de la visión.

Los lentes de contacto tóricos blandos pueden corregir el astigmatismo, pero a veces no tan bien como lo hacen los lentes RGP. Por lo general, son más costosos que otros lentes de contacto.

Los lentes de contacto bifocales o multifocales están disponibles en variedades blandas y RPG. Pueden corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo en combinación con la presbicia. La limpieza y desinfección dependen del material del lente. Con frecuencia, la calidad visual no es tan buena como con lentes de visión sencilla, sin embargo, la capacidad de corregir una presbicia vale la pena para algunas personas.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Lentes Bifocales


Todo lo que necesitas saber sobre las lentes bifocales

Las lentes bifocales son aquellas que tienen dos graduaciones diferentes para permitir a la persona corregir errores o defectos refractivos en la visión de lejos y de cerca. Eran la mejor solución para las personas con presbicia hasta que aparecieron las lentes progresivas, inventadas hace más de 50 años por Bernard Maitenaz, que por aquel entonces era un joven ingeniero de Essilor. En la actualidad, las lentes bifocales son un producto en declive.

Las lentes bifocales se crearon para compensar dos errores refractivos diferentes, como presbicia y miopía, por ejemplo. Para comprender su funcionamiento, es necesario saber cómo “miran” nuestros ojos:

Cuando tenemos que mirar algo que se encuentra en nuestra visión próxima (a unos 20 cm), las personas enfocamos nuestros ojos hacia abajo.
Cuando tenemos que mirar algo que se encuentra lejos, en el horizonte, enfocamos nuestros ojos hacia el frente o hacia arriba.
Por esta razón, las lentes bifocales tienen en la parte inferior una graduación destinada a corregir la visión próxima y, en la superior, una graduación destinada a corregir la visión de lejos. Existen lentes bifocales que cuentan sólo con corrección en la parte inferior, dejando la superior plana, es decir, sin graduar.

Historia de las lentes bifocales
En sus inicios, la lente bifocal estaba compuesta por dos lentes cortadas a la mitad, encajadas entre sí, e insertas en la montura. Se dice que, a finales del siglo XVIII, Benjamín Franklin popularizó este tipo de lentes, que le permitían no tener que cambiar de gafas dependiendo si quería llevar a cabo una actividad en la que era precisa la vista de cerca o la vista de lejos. En la actualidad, las lentes bifocales conforman una sola pieza que contiene una graduación específica en la parte inferior (vista de cerca) y otra en la superior (vista de lejos).




Lentes monofocales, lentes bifocales y lentes progresivas en la presbicia

La presbicia o vista cansada es un defecto refractivo asociado a la edad, que se debe a la pérdida de flexibilidad del cristalino. El cristalino es una lente del ojo que se encarga de enfocar los rayos de luz sobre la retina. Cuando los ojos necesitan enfocar un objeto que está cerca, el cristalino se abomba y, cuando miran al horizonte o a un objeto lejano, se estira y se relaja. A medida que el cristalino va perdiendo flexibilidad, estos cambios de forma, conocidos como reflejo acomodativo, se vuelven más difíciles haciendo que la persona tenga dificultades para ver con nitidez los objetos situados en el campo de visión de cerca.

Para corregir la presbicia, una persona puede usar lentes monofocales, bifocales o progresivas.

Las lentes monofocales son aquellas que tienen una única graduación en toda su superficie. Con ellas se puede corregir cualquier error refractivo como miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia. Los jóvenes présbitas que nunca antes han usado gafas y no están acostumbrados a ellas, suelen hacerse las primeras gafas con lentes monofocales, ya que sólo las utilizan cuando tienen que llevar a cabo una actividad que exige la visión de cerca (como leer, mirar el móvil o trabajar con el ordenador). Con el tiempo, las gafas se vuelven más necesarias y tener que quitárselas o mirar por encima de ellas para ver con nitidez un objeto situado en la visión de lejos, se vuelve un gesto incómodo. Ha llegado el momento de hacerse unas gafas con lentes progresivas.

Las lentes bifocales cuentan con corrección para visión de cerca y de lejos, pero no para visión intermedia. Es decir, pasan de un campo de visión a otro de forma abrupta, con un “corte” o un “salto”. Como consecuencia de esto,ofrecen una visión poco natural a la que cuesta adaptarse. Las lentes bifocales eran una buena solución para las personas con vista cansada hasta que aparecieron las lentes progresivas.

Las lentes progresivas son una solución ideal para las personas con presbicia. Desde que aparecieron en el mercado en 1959, inventadas por un ingeniero de Essilor llamado Bernard Maitenaz, este producto no ha dejado de crecer y de perfeccionarse. Las lentes progresivas ofrecen una visión muy natural, pasando de visión de cerca de visión de lejos de una manera paulatina, pasando por un campo de visión intermedia.

Problemas de las lentes bifocales

El hecho de ofrecer corrección para la visión de cerca y de lejos pero no para la visión intermedia hace que las lentes bifocales sean un producto que tiene cada vez menos aceptación. A continuación enumeramos los principales problemas de las lentes bifocales:

Es difícil acostumbrarse a ellas y, durante el periodo de adaptación, pueden ocasionar dolores de cabeza, de cuello, de espalda y molestias oculares (picor, lagrimeo, irritación o escozor de ojos) y visión distorsionada.
Incrementan las probabilidades de sufrir accidentes (golpes, caídas, etc.), porque la falta de visión intermedia afecta a la capacidad de juzgar la distancia y la altura de las superficies irregulares o escalones del terreno sobre el que se anda.

Son antiestéticas ya que suele ser fácil percibir desde fuera la media luna situada en la parte inferior de las lentes, en la que se sitúa la graduación de la visión de cerca.
Resultan incómodas para el uso de ordenadores ya que, muchas veces, las pantallas están situadas frente a los usuarios, obligándoles si llevan lentes bifocales a inclinar la cabeza hacia a arriba para poder ver con nitidez la pantalla.

Lentes bifocales, un producto en declive

Las lentes bifocales ofrecen corrección para la visión de cerca y de lejos, pero no de la visión intermedia. Este paso abrupto o salto entre el área de visión de cerca y el área de visión de lejos aumenta las probabilidades de sufrir accidentes, ya que los objetos situados en la visión intermedia no pueden percibirse con nitidez.